Si buscas un lugar acogedor para disfrutar de un buen café o una merienda, Viena Capellanes en el C.C. Palacio del Hielo de Madrid puede ser una opción interesante, aunque con algunas reservas. Situada en Calle de Silvano, 77, esta cafetería tiene su encanto, especialmente gracias a su personal, que se destaca por su amabilidad y atención al cliente.
Un ambiente agradable
El local ofrece un ambiente cómodo y cálido, ideal para pasar un rato agradable con amigos o disfrutar de un momento de tranquilidad. Es cierto que al estar dentro de un centro comercial, puede haber un poco de ruido, pero la buena vibra del personal compensa este pequeño inconveniente. Los clientes han elogiado la rapidez del servicio y la dedicación de los camareros, quienes siempre están dispuestos a ayudar con una sonrisa.
Desayunos y meriendas
Cuando se trata de la oferta de desayunos, Viena Capellanes tiene opciones variadas. Desde croissants hasta tostas, aunque la calidad puede ser un poco inconsistente. Algunos clientes han disfrutado de la bollería, mientras que otros han encontrado que ciertos platos, como el pan con tomate, no estaban a la altura. Sin embargo, es un buen lugar para empezar el día, especialmente si se busca algo rápido y sencillo.
Una de las grandes ventajas de esta cafetería es su versatilidad. Ofrecen servicio de entrega a domicilio, para llevar y también puedes comer allí, lo que la convierte en una opción práctica para cualquier momento del día. Si decides disfrutar de una merienda, no dudes en probar sus tartas, ya que algunos clientes han destacado la calidad de sus elaboraciones, como la famosa tarta Ocumare, ideal para los amantes del chocolate.
Precios y horario
A pesar de su atractivo, algunos visitantes han comentado que los precios son un poco elevados para las porciones ofrecidas. Por ejemplo, un simple pan de Viena puede costar más de 4€, lo que puede parecer excesivo para algunos. Es importante tener en cuenta que la plancha cierra bastante temprano, lo que podría limitar las opciones para quienes desean cenar más tarde.
No obstante, la amabilidad del personal y el ambiente acogedor hacen que valga la pena visitarlo. ¡Atrévete a descubrirlo!

