"El trato me pareció una completa vergüenza, por decirlo suave, la mujer que atiende fue bastante borde y no me quiso ni poner un café. Encargué un roscón relleno de quilo y medio y me cobraron 46,90!!! En el momento no me di cuenta, pagué y me fui pero después llamé para preguntar y me dijeron que valia 29 euros. Esta panadería siempre me gustó mucho pero desde hace un par de años la calidad, tanto de atención al cliente como de la comida ha bajado y mucho. No volveré."